tu risa, tu importancia y coqueteo
me excita al observarte, pues te veo
meciéndote en el suave andar sensual.
Transpongo con permiso tu portal
te aprieto y al oído te floreo
en playas y con labios gusto a sal.
Cayendo de tu mano ese cristal
de copa que vaciada sin rodeo
libera tus amores en sedal
de cóctel, de vermut y del mareo
sonriendo pues saciada tan cabal
me abrazas, complacida, en el suelo.
Orlando F. Menéndez
30/11/2008, 11:30 GMT-03:00