noviembre 20, 2016

MANZANA



            El manzano en flor
            perfuma esos aires
            de las bella sierra;
            Sierra de los Padres.
             
            Jardín de Rosario
            motiva sentidos;
            con vista y aroma
            es fruta de amor.


Orlando F. Menéndez
20 de noviembre de 2016

octubre 24, 2016

Buenas noches


Quiero decir solamente
que estos versos que hoy escribo
no tienen tema ni estribo
y surgen livianamente.

La “tevé” que está encendida
sólo escucho sin oír
ese ruido del sentir
pensando que está perdida.

Donde queda hoy este estilo
también queda concebir
mi ánimo de vivir
sin problemas y tranquilo.

De plectro aquí no hay derroches
pero hay algo cotidiano:
con mi pluma y con mi mano
ya les digo —Buenas noches.


Orlando F. Menéndez

agosto 22, 2016

Esplín

               ¿Por qué atinar solamente
               a permitirle a mis letras
               que escriban lo que ellas quieran
                    en octosílabo tedio?



              Decaído en desamparo
              desanimado en desdicha
              un extraño y triste esplín
              me apesadumbra en quebranto.

              Taciturno en soledad
              voy de la cima a la sima
              en reflexiones con murria
              con morriña y con saudade.

               ¿Por qué atinar solamente
               a permitirle a mis letras
               que escriban lo que ellas quieran
                    en octosílabo tedio?

              Tristeza con aflicción
              con llanto y hasta dolor
              me lleva a la depresión,
              a este pesar y agonía.

              ¿No busco, acaso, salir
              del desconsuelo y desdicha?
              ¿Por qué detengo mi andar
              sin gozo y sin ilusión?

               ¿Por qué atinar solamente
               a permitirle a mis letras
               que escriban lo que ellas quieran
                    en octosílabo tedio?
                         
              ¿Quizá porque las malditas
              siempre hacen lo que quieren
              y sin piedad me insinúan
              que debo cambiar mi vida?
              
              ¡Brutas letras despiadadas
              yo lograré impedirles
              que sus esplines escriban
              en octosílabos tedios!


© Orlando F. Menéndez

agosto 14, 2016

A mi colega regiomontana



Quisiera gustar de tus musas radiantes
tenerte en mi tiempo sutil, desvelado,
sentir que inspirados seamos amantes
y hacer que mis versos surjan a tu lado.

Así como otrora tu alma y mi alma
unidas en canto buscando el albor
encuentren cariño, orgasmos y calma
y nuestros poemas logren el amor.


© Orlando F. Menéndez

julio 20, 2016

COMO HOY, ALGUNAS VECES

Como hoy, algunas veces
me siento malhumorado
no sé el porqué ni es el caso
solamente que lo siento.

Me agota lo cotidiano
y hasta mi ser me fastidia;
quizá sentirme acucioso
por cosas que están pendientes
          y una montaña parecen.

Me siento malhumorado
como hoy, algunas veces.
Mejor que en vez de sentarme
hoy permanezca parado...

——————————— © Francky (19/07/2016)

abril 18, 2016

ROJOS VESPERTINOS


De argenta es nuestro mar
de plata que enriquece
con vista que parece
instarnos al amar.

Y cálida con fríos
hermosa que nos ata
la bella Mar del Plata
comarca, nos da bríos.

Sus rojos vespertinos
anuncian noches calmas
deleitan nuestras almas
felices de argentinos.
© Orlando F. Menéndez

Foto de Internet: Cristian rodríguez Páez

marzo 31, 2016

El poema eres tú


Emergen solas las letras
pues son ardientes y tuyas.

Y modelan tu silueta
delicada y tan sensual.
que dimana esplendorosa
tu hermosura que ilumina
generando deslumbrante
esas luces tan sensuales
de tus ojos y tu boca
de tus pechos y tus piernas
y de tu piel que tan tersa
estremecen a mi ser.

Y me encuentro anhelante
al tenerte entre mis brazos
y este sentirte muy mía
por el abrazo, ajustados,
en el vaivén del amor.

Pero la música es tuya
porque hoy estas estrofas
con el fragor de tu ritmo
en la melódica unión
con tu ajetreo me mostraste
satisfechos y en la calma,
que... ¡el poema eres tú!

 © Orlando F. Menéndez