diciembre 17, 2012

Robado


Con tierna mirada
mi alma has robado,
aunque yo anhelaba
seguir nuestro abrazo.

¡Qué escena fue aquella,
lasciva y carnal!,
pero los matices
destiñen la luna
        y bajan, despacio,
        el telón final.

Sin ningún aplauso
murió en su silencio
vacío escenario
que otrora fue amor.

Y hoy, desvaídos,
quedan mis azules
espacios de olvido
signando otro rumbo:
        las nuevas historias
        que he de comenzar.

© Orlando F. Menéndez

1 comentario:

  1. Amigo Orlando, te abraza mi corazón. Muchas felicidades a tu inspirada musa que te hace escribir tan bello: El amor.

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