marzo 25, 2015

Quién, sino tú

Algunas veces surge un verso blanco;
es decir, poesía con métrica sin rima.



Cual bella flor
como no hay otra
que me prodiga
tanta alegría.

Como en el lago
de la deltilla                
aquella tarde
bajo una sombra.
               
Y demás noches
con sus acordes
siento en mi alma
melodía tuya.

Quién, sino tú,
cual bella esposa
que con abrazos
de amor cobijas.


Orlando Menéndez

4 comentarios:

  1. Excelente poema, querido Orlando... Señor Poesía, te abraza mi corazón, con admiración y cariño.

    Isabel.

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  2. Ah, querida Isabel, me hace bien el elogioso mote con que me expresas tus bondadosos reconocimientos. Mi agradecimiento e igual sentimiento hacia ti y tu labor poética.

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  3. Bello poema, lo disfruté mucho.Tiene música, se puede escucharla al leerlo.Besos

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  4. Gracias, Diana.
    Me agrada que sepas apreciarlo.
    Cariños.

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