Amargo o hasta dulce da lo mismo
a quién le importa, si probablemente
cuando lo piense, sienta y hasta hable
mi sola idea siempre es cuestionable.
En los mosaicos yaces moribundo
y el círculo viscoso que se agranda
de mancha roja donde ya no manda
cruzando umbrales –muerto– de otro mundo.
Amargo o hasta dulce era lo mismo
a quién le importa, si seguramente
de expresar mi sentir eras consciente
que a ambos separaba ese abismo.
© Orlando F. Menéndez
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